Creación de INAC

 
 

 


En el ámbito de la carne, existieron a partir de 1967 dos grandes organismos: el INAC (Instituto Nacional de Carnes) y otro ente que se llamó CADA (Comisión de Administración del Abasto), que funcionó hasta 1984 en una complementación de tareas, funciones, cometidos y esfuerzos. El INAC dirigido básicamente a la exportación y CADA dirigido al mercado interno.

A partir del Decreto Ley 15605 del 27. 07. 84 se crea el INAC, integrando ambos organismos, haciendo coincidir dos facetas de una misma actividad: abasto y exportación.

Con su creación culmina un proceso que se inicia a mediados del siglo pasado a través de los esfuerzos realizados por varias organizaciones antecedentes especializadas en carnes, producto fundamental en la dieta de los habitantes del Uruguay y tradicional rubro de exportación.

El 8 de setiembre de 1967 es la fecha de creación de una Institución también denominada INAC de la cual es heredero el Instituto Nacional de Carnes, actual sucesor universal de los cometidos y atribuciones de la entidad pública no estatal del decreto nº 601/967.

En 1973 INAC logró su personería jurídica y en ese mismo año se fusionó con la Unidad Técnica Profrigos, que era del Ministerio de Industria y Comercio y que era la Unidad Ejecutora de préstamos del BID, a los frigoríficos exportadores. También se incorporó la Comisión Técnica de la Industria Frigorífica, que había sido fundada en 1972 como interventora contable de los establecimientos.

"En el año 1984 la Ley de Creación va a decir en su Artículo 1º: que INAC es una persona pública no Estatal" explicó la historiadora María Emilia Santancieri.

Para la investigadora, el Instituto vino a llenar la necesidad de una política de carnes tanto de la población como de la exportación y de los productores; un organismo eminentemente técnico con ingerencia política, que está dada por el Gobierno de turno

En sus 50 años de vida, lo que debe subrayarse es el carácter dinámico que tuvo la institución, que le permitió adaptarse a las variables tanto de la cadena cárnica como a las circunstancias mundiales, concluyó la historiadora.